Las claves del rebranding y el Trap de Correos

No se puede hablar del cambio en el logo de Correos sin hablar de la comunicación del cambio de logo de Correos. Y es que sin el Trap de Correos no estaríamos hablando de esto, de ninguna de las maneras. ¿El rebranding de Correos le importa a alguien? No. Como Correos, o mejor dicho, la agencia que ha realizado esta campaña lo sabe, ha hecho de la comunicación del cambio de logo el verdadero rebranding de Correos.

Correos pretende con el cambio en su logo actualizar su imagen, eso lo tenemos todos claro. Ahora bien, conseguir eso cambiando un logo es absolutamente utópico, por eso han utilizado la campaña de comunicación del cambio para entrar en la mente del público objetivo y causar un impacto que de otra forma habría sido cosa de años de trabajo. El Trap de Correos es todo un crush en la mente de su público objetivo, los millennials.  

Por qué el Trap de Correos es tan bueno

La campaña está haciendo llorar de risa a determinados grupos sociales porque utiliza el código de humor de una generación muy concreta. La música como vehículo, el diseño al más puro estilo de los vídeos virales de las redes sociales, el lenguaje inclusivo junto con el cuidadísimo tono, ritmo y estilo de la locución, lo convierten en una pieza maestra de la comunicación.

Qué ha cambiado en el logo de Correos

En lo que se refiere al cambio del logo, ya corren ríos de tinta acerca de las escasas diferencias con el original. Desde el punto de vista del diseño gráfico, la clave está siempre en los detalles y no se puede negar que la nueva versión es lo que pretende ser, una puesta al día del signo manteniendo todos sus elementos simbólicos, que no son pocos. Pero no todos los cambios están basados en aspectos meramente estéticos si no que responden a otras necesidades a las que el diseño también debe dar respuesta. Según los propios responsables de Correos, los cambios están pensados para que el logo se adapte más fácilmente a formatos digitales y consuma menos recursos a la hora de vinilar o ser impreso en papel. Todo ello gracias a la eliminación del nombre “Correos” que sí era parte del logo anterior.

La sostenibilidad, junto con la modernización y la digitalización, son las tres claves del cambio en Correos. Sin embargo hemos de decir que la sostenibilidad tiene que ser algo más que ahorrar unos cuantos litros de tinta al año, sobre todo cuando hablamos de una empresa que cuenta con una de las mayores flotas de vehículos del país y que a día de hoy sigue adquiriendo furgonetas diesel.