La vuelta al granel y el movimiento “Zero Waste”: un aviso para el sector de la alimentación

Un viandante va tranquilamente andando por el barrio cuando le llama la atención un comercio. Al abrir la puerta, las especias expuestas en sacos envuelven de aroma la sala. En el suelo varias decenas de sacos dibujan las diferentes filas de cada tipo de especia y alimento. El comerciante ofrece una bolsa de rafia al viandante, que selecciona él mismo cada producto y los introduce en la bolsa. Esto puede sonar a novela ambientada en el siglo pasado, pero lo cierto es que puede ser cualquier barrio de Madrid, Barcelona, o de tu propia ciudad.

 

“Zero waste” en alimentación

La compra de productos a granel a vuelto para quedarse de la mano del movimiento “zero waste” o “residuos cero”, que promueve un estilo de vida basado en eliminar el uso de plástico, así como reutilizar y aprovechar al máximo cada objeto, prenda o alimento. Un español medio genera cerca de 500Kg de residuos al año entre orgánicos, plásticos, vidrios, papeles y otros tantos residuos.

Algunos líderes de opinión dentro del movimiento han conseguido reducir hasta un 89% los residuos acumulados con solo evitar el uso de plásticos, comprar alimentos sin envolver, reciclando prendas y fabricando sus propios productos reutilizables, con lo que demuestran el impacto real que tiene el movimiento y consiguen que cada vez más el resto de consumidores piense en los residuos generados a la hora de comprar o tomar una decisión de compra.

Por qué el sector alimentario debe tomar nota de esta tendencia

El crecimiento de la conciencia social y ecológica no es ninguna novedad. Desde hace algunos años los consumidores vienen demandando alimentos más ecológicos: frutas y verduras sin pesticidas,  envases biodegradables o de cartón, carne de animales de corral o cuya alimentación haya sido natural y ajena a piensos industriales y engordes provocados, etc…

Ejemplo de tienda a granel sin packagings

Una de las diferenciaciones claves para el sector alimentario, sobre todo el agroalimentario y el sector primario en general, ha sido el branding, soportado principalmente por el packaging o “envoltorio”. Una fruta o verdura se diferencia de otra en el lineal por el envoltorio y lo que expresa o significa.  La vuelta de la compra a granel y el movimiento “zero waste”, al eliminar el consumo de plásticos presentes en los envoltorios y envases, presenta un nuevo problema para las marcas del sector y, sobre todo, para los alimentos de primera gama. Buscar un packaging original reutilizable, biodegradable o reciclable es una gran solución, pero sin duda hay muchas más soluciones por explorar dependiendo de los valores de cada marca y su filosofía.

 

Llegados al punto de un futuro donde el “no branding” o “debranding” sea tendencia, las marcas necesitan un análisis interno y una transformación de la esencia. La marca no estará ya en el producto que se vende, sino en la experiencia de compra, el significado de marca, los valores, la calidad asociada, lo que transmite y la tienda que lo ofrece.

“En este futuro en el que se está entrando ya no se va a vender más o menos por ser Apple o Frutas Paco, sino que se establecerán unas dinámicas diferentes y unos elementos distintos en lo que hace que la relación sea auténtica. Ya no ganará la marca más ruidosa, sino la que esté más relacionada. No importa tanto el quién sino el para qué. Los consumidores no quieren el producto de la marca X sino el que sirve para lo que sea.” Fuente:https://www.puromarketing.com/3/27415/debranding-futuro-branding-marcas-branding.html

Contar con una asesoría profesional de comunicación es vital para afrontar los nuevos cambios. En agencia creativa llevamos más de 15 años trabajando con las principales marcas del sector agroalimentario, acompañando a nuestros clientes hacia el éxito en un mercado cada vez más competitivo y guiado por las pautas que marcan los consumidores.