El packaging en el sector agroalimentario: vestir hasta lo más básico

El packaging es la carta de presentación de nuestro producto, habla de él y sobre todo, habla del público objetivo que queremos conquistar. No importa si vendemos manzanas, productos cárnicos o leche, nuestro packaging es de vital importancia para diferenciarnos de la competencia. Y esta no es la única ventaja, existen muchas más


Ventajas de trabajar un buen packaging para nuestro producto agroalimentario

  • Llama la atención del consumidor
  • Crea una experiencia de compra y consumo que añade valor al producto
  • Cuenta nuestra historia a través del producto
  • Nos defiende de las oscilaciones del mercado gracias a la diferenciación
  • Salimos de la guerra de precios y entramos en el terreno de las marcas
  • Evitamos fraudes y falsificaciones de origen del producto


Las claves de un buen packaging para alimentos


1. Atracción

La principal función del packaging es la de seducir al consumidor en el momento en el que está tomando la decisión de la compra. Un diseño innovador, acorde con las nuevas tendencias de diseño, con información suficiente y bien presentada, es la clave para que nuestro producto entre por lo ojos. Si tenemos un packaging descuidado el consumidor asumirá que ponemos el mismo poco cariño en el producto que contiene. Pero cuidado, cuando hablamos de atracción no solo hablamos de aspecto, también de practicidad, ergonomía, sostenibilidad y otras características que vemos en este artículo.

Vamos a ver dos envases del mismo producto, como es la carne ¿Con cuál os quedáis?

2. Los hábitos de consumo

Los hábitos de compra y consumo están cambiando, el consumidor tiende a comprar menor cantidad de producto, ya las unidades familiares tiene menos miembros y compramos más al día. Además las nuevas generaciones de compradores, prefieren comprar por unidades y no por kilos. Es decir, no quieren 1 kg de manzanas, quieren 4 manzanas. El packaging debe responder a estas nuevas tendencias de consumo, por lo que no solo importa el aspecto, sino también el formato.

En este ejemplo vemos como el pescado se vende por raciones para 1 persona, además el packaging anuncia que es la porción diaria recomendada, lo que añade valor al producto.

Los huevos, por ejemplo, están empezando a triunfar en envases que contienen 8 o 4 huevos, en lugar de 6 o 12.


3. Ergonomía y practicidad

No olvidemos que el packaging debe ser útil al consumidor, contribuir a la conservación del producto, hacerlo más fácil de transportar y/o almacenar y ser sostenible. Vamos a ver tres ejemplos de packaging de fruta.

Este es un buen packaging, hace las naranjas más fáciles de transportar, contiene un número de unidades muy adecuado a los nuevos hábitos de compra, muestra el producto, es atractivo, innovador y sostenible.

Este packaging no tiene sentido, no aporta ninguna ventaja al consumidor, no es atractivo y además hace que para comprar un plátano estemos consumiendo una gran cantidad de recursos, todos ellos no biodegradables.

Este otro ejemplo, aunque presente una ventaja aparente, como puede ser que la pieza viene pelada, resulta un mal packaging, ya que no tiene sentido retirar a la naranja su envase natural, pensado por la naturaleza para protegerla, para añadirle plástico y necesidad de refrigeración.

4. Sostenibilidad

El packaging implica añadir elementos a la materia prima que estamos vendiendo, por lo que estamos generando un impacto medioambiental que debemos tratar de reducir al máximo. Para ello debemos elegir materiales biodegradables. Cada vez son más los consumidores que tiene en cuenta esto a la hora de comprar.

5. Muestra el producto

Cuando estamos hablando de alimentos, el consumidor quiere ver el producto, no lo escondas, deja que se muestre, total o parcialmente, esto genera confianza y aumenta las ventas. Compramos con los ojos.

Estas conservan, aunque su envase resulta atractivo, seguramente se venderán menos que el segundo ejemplo, donde el producto está a la vista.

Estos son solo algunos ejemplos de cómo el packaging y el marketing pueden convertir una manzana, en la manzana (ejemplo de las Pink Lady, una de las manzanas más caras y más vendidas de España). Trabajar la presentación de nuestro producto hasta en lo más básico, nos va a ayudar a defendernos de las muchas amenazas a las que se enfrenta el sector agroalimentario.


Si te has quedado con ganas de más, ponte en contacto con la autora.

Sandra Monrabal (@sanmonrabal)

Comunicación y Social Media – Agencia Creativa

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