6 errores del sector agroalimentario en sus webs

Vamos a repasar los 6 principales errores que se cometen en las páginas web del sector agroalimentario.

1. No sirven a un objetivo concreto. 

En muchos casos se ha creado la web sin un análisis previo de los objetivos a los que debe servir. Una web es una herramienta de comunicación, marketing y puede ser también una herramienta comercial, o incluso de recursos humanos. Una web puede cumplir muchas funciones, pero si no tenemos una estrategia, no cumplirá ninguno.

Lo primero que debemos decidir es qué tipo de web queremos, por ejemplo:

Web corporativa: un escaparate donde contamos al mundo quienes somos, y ofrecemos toda la información posible sobre nosotros. Esta web responderá a objetivos de comunicación con proveedores, clientes, consumidor final, posibles empleados y sociedad en general.

Web comercial: una web cuyo objetivo sea recoger leads, pedidos, captar distribuidores, etc. 

Tienda online: Un sitio 100% orientado a la venta.

2. Contenido pobre y escaso

La información de la web debe ser atractiva, suficiente y estar actualizada. Comienza contando con un profesional para redactar el contenido de tu web. Un redactor web o copywritter es el perfil indicado para crear un contenido que sea persuasivo para tu usuario y que posiciones bien tu web en Google. Ofrece al profesional toda la información posible sobre tu web, y será capaz de convertirlo en textos atractivos que sirvan a los objetivos globales de tu web.

3. Imágenes de mala calidad

En muchas ocasiones, las web de las empresas agroalimentarias cuentan con poco contenido de imagen, y este suele ser de mala calidad, fotos caseras o incluso copiadas de otros sitios web. Es importante tener imágenes de gran calidad, podemos obtenerlas de un banco de imágenes o bien contratar un profesional que haga una sesión de fotos (esta sin duda es la mejor opción). Las imágenes de calidad hacen nuestra web mucho más atractiva y ayudan al usuario a guiarse por la web.

4. Webs no adaptada a móviles

En la mayoría de los casos no se realiza un diseño responsive, es decir, que se adapte a todo tipo de dispositivos móviles. Este hecho borra tu web del mapa para el 60% de los usuarios, que es el porcentaje de internautas que navegan desde dispositivos móviles.

5. Enlaces rotos y páginas que existen

El poco o nulo mantenimiento de muchas webs hace que vayan teniendo cada vez más enlaces rotos o incluso secciones caídas, o botones que no llevan a ninguna parte. Todo ello frustra al usuario y Google lo sabe, de modo que hundirá tu web hasta las últimas posiciones si no haces algo para remediarlo.

Una web debe estar viva, porque si al usuario le da la sensación de que está parada, dormida o en coma, pensará lo mismo de tu empresa.

6. No analizar nada

Si tenemos una web debemos controlar lo que están pasando en ella, aunque sea mínimamente. Es tan sencillo como conectar nuestra web con una cuenta de Google Analytics y observar lo que está pasado. Datos básicos como: fuentes de tráfico, palabras clave, porcentaje de rebote, ratio de clics, tiempo medio de permanencia en la web… Nos van a decir si nuestro contenido es o no adecuado y qué cosas podemos y debemos mejorar.

Apostar por una web y un mantenimiento profesional de la misma va a convertir tu página web en un activo al servicio de los objetivos de tu empresa, que genera valor y trabaja para la compañía.


Si te has quedado con ganas de más, ponte en contacto con la autora.

Sandra Monrabal (@sanmonrabal)

Comunicación y Social Media – Agencia Creativa

sandra@agenciacreativa.net